martes, 13 de abril de 2010

UN POCO DE MÍ...


Ha llegado el momento, toda buena historia siempre tiene que comenzar por conocer al personaje, al menos es algo que yo en el mundo de las letras aprendí a disfrutar, quizás para todos no es de este modo, así con esto no pretendo generarles una visión obligada. Pero para mí saber que en ese ente de papel (en este caso el ente electrónico) es un ser de carne y hueso que siente y padece, me parece algo formidable.





Mi historia se parece mucho a la de todas y cada una de las personas que padecemos sobrepeso, nos encontramos metidos en un terrible círculo vicioso, donde el autoestima está por el suelo, intentamos hacer una dieta rígida, soñamos con ser delgados y sentirnos bien de salud (menos agotados, adoloridos y solitarios), al no lograrlo muchos nos frustramos, nos deprimimos y comemos más de la cuenta, para compensar el terrible vacío del "fracaso" (palabra que hoy decidí sacar de mi vocabulario, porque no ayuda solamente entorpece mi propósito).





Siempre fui una niña llenita, en mi adolescencia realicé el típico estirón y bajé mucho de peso, también debo incluir la coquetería y todos esos factores que tanto ayudan me mantuve en buena forma. Siempre he sido muy empática y amable, así que hacer amigos para mí, no ha representado dificultad. Así conocí al chico que me movió el piso con quien estuve por casi 5 años, él era un chico muy atlético y con él era muy chévere estar; pero al tiempo empecé a ponerme llenita, algo floja para la gimnasia y allí conocí a un novio restrictivo que controlaba mi dieta y los ejercicios que hacía. Sentí mucha rabia y tristeza, y comía para vengarme de él, pasaba del gimnasio porque no deseabas más su control, me volví rebelde y eso empezó a afectar mi relación, sin contar los estragos cometidos. La gota que derramó el vaso fue saber de su boca que se avergonzaba de llevarme a la playa con sus amigos y que por eso se escapaba con ellos, la peor parte, sólo me sobraban 8kg, en fin, me había enamorado de un cretino integral...





Para no alargar el cuento, le perdoné; pero todo se rompió por ese afán de control y de lucirme como un trofeo, todo se desgastó... La universidad y mis amigos fueron mi refugio; pero también mi perdición... Comía muchísimo, bebía todos los días, me volví sedentaria... Y empecé a subir de peso vertiginosamente, nada me importaba cada kilo en la balanza me dolía; pero a la vez sentía que me vengaba de él. Bonita venganza que daño mi salud, ahora 6 años después tengo 50kg de más contra los cuales quiero luchar, tengo problemas de tiroide y soy pre-diabética, en conclusión, me hice muchísimo daño y mi venganza terminó volviéndose contra mí...





Muchas veces emprendía el camino para adelgazar; pero abandone demasiado rápido, lo intenté con dietas de todo tipo, incluso fui a un endocrino que encontró esos problemas hormonales, pero no lograba mantener el entusiasmo y ni la voluntad... Fuera por una cosa u otra, llámese ansiedad, síndrome premenstrual, antojo, fiesta, reunión o compromiso familiar funcionaba con excusa y escudo para refugiarme en la “comida” (dulces, carbohidratos, bebidas alcohólicas, etc.) sin contar que me sentía en la obligación de comer, porque no podía dar mi brazo a torcer, después que tanto burlarme de las dietas y pregonaba a los cuatro vientos que me sentía perfecta cuando no era ni la sombra de eso, algunos de mis amigos me decían que no era saludable lo que estaba haciendo, quienes no me veían desde hace mucho se quedaban asombrados y me preguntaban que si ya había tenido chamos y cuando les respondía que no, se quedaban impresionados y quizás un poco decepcionados, algunos me decían lo descuidada que estaba, otros evadían el tema, eso no valía la pena, sus ojos no me mentían.





Hace poco más de 5 años empecé a salir con alguien muy diferente a mi ex novio, que me da mucho cariño, me apoya en todo y no me dice nada por mi sobre peso, estando con él aumenté 40kg; él me quiere como soy o eso prefiero pensar, a veces, y la realidad puede ser que no me dice nada por no hacerme daño; pero últimamente lo he sentido apático, no sé si se debe a mi sobrepeso o a la actitud que tengo cuando hablo con él de eso, me siento siempre cansada, de mal humor, demasiado triste y sin voluntad, además influyen en mi carácter otros factores pesados: ando desempleada y sin ganas de realizar mi trabajo de grado, siempre le digo una y otra vez lo mal que me va, lo triste que me siento, lo poca cosa que soy y eso agota a cualquiera... Temo que se canse de mí y más sabiendo que hasta yo estoy candada de mi actitud… Estuve mucho tiempo paralizada, sin sentirme capaz de nada… No sé por qué hoy me siento fuerte y grandotota, capaz de lidiar con lo que sea





Hoy decidí cambiar mi actitud para atraer lo positivo a mi vida, lo pasado ya no importa y el presente es el momento indicado para cambiar nuestra forma de ser y mejorar como seres humanos, en el futuro… Estoy con mi mente positiva y llena de ganas de sentirme, verme bien, recuperar mi alegría, mi amor propio y cumplir mis metas, poco a poco, no tengo prisa, voy a disfrutar cada instante de mi valioso presente. Hoy disfruto escribir esto.





Deseo que me acompañen en este camino y que quienes tengan sobrepeso, se animen junto a mí a recuperar salud física y mental.





AGENDA PARA MAÑANA:





*Ir al nutricionista a buscar mi dieta.



*Iniciar una dieta líquida de 3 a 5 días.



*Tomar toda el agua posible.



*Ir a caminar un rato con mi podómetro (al menos 30min.)



*Leer para mi trabajo de grado.





OPTIMISMO!!! Soy capaz de lograr lo que me propongo y no sólo yo, sino todos.

3 comentarios:

  1. Hola Mar!. Acabo de leer tu historia, y me encanta como termina. Aunque, ese fin es sólo el principio de tu nueva vida. Yo también estoy convencida (porque lo he comprobado en carne propia), que tener una actitud positiva es la mejor manera de atraer cosas buenas en tu vida.
    Espero que el camino que vas a tomar te lleve a conseguir lo que te proponga, y lo más importante, que seas feliz al alcanzar tus metas, pero también en el proceso de conseguirlas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Has dado en el clavo Mar. Todos y cada uno de nosotros somos capaces de atraer hacia nosotros lo que deseamos, ´sólo hay que visualizarlo y hacerlo nuestro con cada una de nuestras actitudes diarias.

    Si estás continuamente lamentándote conseguirás que tu chico y cualquiera se aleje de ti, pero si deseas ser feliz, adelgazar y volver a ser la misma persona alegre y divertida que eras lo conseguirás, los amigos te rodearán y conseguirás lo que te propongas.

    Ana

    ResponderEliminar
  3. Te invito a mi blog y a que sigas escribiendo sobre tus logros Mar.

    http://anavaaadelgazar.blogspot.com

    ResponderEliminar